Por segunda noche consecutiva, la protesta anti restricciones se trasladó a las puertas de la casa de la ministra de Salud, Rossana Chahla, en barrio Sur.

En medio de la calle, propietarios de gimnasios recrearon una coreografía aeróbica a modo de reclamo. A ellos se les sumaron algunos gastronómicos y dueños de otros comercios.

Todos reclamaron lo mismo: que se de marcha atrás con la nueva restricción y se les permita seguir trabajando con el mismo protocolo que venían aplicando hasta ayer.

La protesta duró casi una hora y fue pacífica, con una custodia policial frente a la casa de la funcionaria. Algunos vecinos intercedieron para pedirles a los manifestantes que lleven el reclamo a otro lugar.